INSPIRACIÓN

El era uno de los bebés más pequeños al nacer, pesaba tan solo 300 gramos y cabía en la palma de la mano

April 15, 2019 23:21

Cuanto más se adelanta la llegada de un bebé, más aumentan los riesgos que tienen de padecer distintos problemas de salud y en algunos casos, incluso su supervivencia puede estar en riesgo por su falta de desarrollo, pero afortunadamente siempre hay excepciones.

Jaimie y John Florio tuvieron que recibir mediante una cesárea de emergencia a Connor cuando aún no tenía ni seis meses de gestación. Al recibirlo, descubrieron que pesaba tan solo 310 gramos, aproximadamente la mitad de lo que debería.

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Era tan pequeño que tenía más o menos el mismo tamaño que un corazón humano, por lo que cabía perfectamente en la palma de la mano, y aunado a esto venían con él diversos problemas propios de un bebé prematuro, más otros debido a su tamaño que en conjunto reducían sus posibilidades de sobrevivir al mínimo.

Sus padres fueron prevenidos para no esperar que saliera adelante, aun así, John comenta que se mantuvo ‘cautelosamente optimista’ durante todo el tiempo que pasó su bebé en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales donde doctores y enfermeras trabajaron día y noche para asegurar su bienestar.

Después de muchas semanas de angustia, Connor pasó de estar en peligro, a poder recibir terapia física, ocupacional, de lenguaje y de alimentación para comenzar a impulsar su desarrollo y que pudiera crecer como un bebé normal.

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Aunque en palabras de su doctor Dennis Davidson, lo que más ayudó para que Connor pudiera sobrevivir y salir adelante después de una situación tan riesgosa, fue que sus padres permanecieron con él a lo largo del camino brindándole amor y apoyo incondicional.

Tras casi nueve meses en el hospital, John y Jaimie finalmente pudieron llevar a Connor a casa, y aunque todavía necesita oxígeno y algunas medicinas, lo describen como un bebé tranquilo que gusta ser observado por los adultos y que aún no se molesta cuando el perro de la familia lo saluda.

La historia inspiradora de la familia Florio nos deja llenos de optimismo con su ejemplo de perseverancia y amor que ayudó para que su recién nacido hubiera vencido las probabilidades y ahora pueda crecer sano y feliz como tantos otros niños en el mundo.

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