¿Negligencia?: rechazaron el tratamiento para su hijo con cáncer, pero las autoridades quisieron impedirlo

Familia y niños

May 14, 2019 23:43 By Fabiosa

El cáncer es una enfermedad devastadora que puede afectarnos en cualquier etapa de la vida, pero es particularmente doloroso cuando afecta a los más pequeños. Recibir un diagnóstico de este tipo es la peor pesadilla de todo padre, pero si se detecta a tiempo, las posibilidades de curarse son relativamente altas.

No obstante, la falta de información y los miedos puede llevar a que se tomen decisiones apresuradas que pueden afectar la recuperación de los pacientes pediátricos. La historia de Noah McAdams, un niño de 3 años de Florida, Estados Unidos, que fue diagnosticado con leucemia, abre el debate acerca de la importancia de recibir tratamiento.

Tras la triste noticia, los padres de Noah comenzaron con la quimioterapia de rutina, pero el niño pronto empezó a sufrir efectos secundarios. Su madre, Taylor Bland, aseguró que “tenía cambios de humor y se ponía violento. Además, se le empezó a caer el pelo después de la primera dosis de tratamiento”. Debido a esto, los padres de Noah visitaron le realizaron más estudios, que parecían indicar que ya no había rastros de la enfermedad.

En base a estos resultados, Taylor y su esposo decidieron buscar una segunda opinión para evitar que Noah tuviese que volver a pasar por lo mismo. La familia se mudó al estado de Kentucky y comenzó a tratar al pequeño con terapias alternativas.

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Tras ausentarse a una cita médica para iniciar el segundo tramo de la quimioterapia, las autoridades de protección al menor de Florida tomaron cartas en el asunto y les quitaron la tenencia de Noah a sus padres por poner en riesgo su salud. Al día de hoy, el pequeño se encuentra bajo el cuidado de sus abuelos.

El abogado de los padres de Noah defiende a la pareja diciendo que están en su derecho de elegir qué tipo de tratamiento quieren para su hijo, ya que “no hay indicación de que el cáncer vaya a regresar”. Sin embargo, los especialistas dicen que los análisis de sangre no suelen mostrar todos los elementos para llegar a esta conclusión.

El doctor Bijal Shah, jefe del departamento de leucemia linfocítica aguda del Centro de Cáncer Moffitt, aseguró al medio ABC que “es imposible determinar si [Noah] se ha curado en esta etapa del tratamiento”. Además, agregó que “no podemos confundir cura con remisión” y que “si no se sigue tratando, es muy probable que sufra una recaída”.

Las estadísticas demuestran que, de seguir el tratamiento estándar para este tipo de cáncer, el 90% de los pacientes logra recuperarse. Por eso, el caso de Noah genera polémica ya que pone el foco en la disyuntiva entre el derecho los padres a elegir cómo tratar a sus hijos y el de los niños a recibir la atención médica que necesitan para preservar su integridad. Sin duda, el debate sigue abierto y solo queda esperar a que el pequeño Noah pueda recuperarse.