VIDA REAL

La ciencia nos explica qué hay detrás del “olor a bebé” que tanto nos gusta y tranquiliza

August 1, 2018 23:01

Si alguna vez tuviste a un bebé en brazos, lo más seguro es que no hayas podido aguantar la tentación y presionaste tu cara contra su cabecita, respiraste hondo y te maravillaste con el “olor a bebé” tan dulce que despiden estas tiernas criaturitas.

Maria Sbytova / Shutterstock.com

No te preocupes, que no eres el único. La fragancia que despiden los bebés es una de las más dulces y atrayentes a nivel mundial, tanto así, que más de una marca de cuidado personal tiene al menos un producto que presume reproducir este peculiar olor. Pero, ¿por qué es tan apetecible?

Nadie sabe.

Por increíble que parezca, la ciencia aún no explica de dónde viene. George Preti, un analista químico del Monell Chemical Senses Center en Filadelfia, Estados Unidos, sostiene que una de las teorías es que “proviene de los químicos segregados por el bebé en sus glándulas”.

Esto explicaría por qué los bebés dejan de oler “a nuevo” y comienzan a desarrollar su propio olor cuando su metabolismo cambia como consecuencia de comenzar a comer alimentos sólidos.

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Otra teoría sostiene que el olor proviene del vérnix caseoso, un material de textura grasosa que cubre a los bebés cuando nacen. Si bien desaparece tan pronto como el recién nacido reciba su primer baño, Preti señala que el olor puede permanecer en la piel.

Instinto protector.

Cualquiera que sea la causa, parece ser que el olor a bebé es la forma que encontró la madre naturaleza de disparar nuestros instintos protectores y hacernos más cuidadosos de las criaturas más dependientes del reino animal.

De hecho, su olor no es la única manera en que la evolución se aseguró de que quisiéramos y cuidáramos a nuestra progenie. Según Helen Fisher, una bióloga antropóloga y profesora en la Universidad Rutgers en Nueva Jersey, las características que hacen a los bebés adorables —como sus ojos grandes y las mejillas rollizas— disparan los centros del placer del cerebro, “obligándonos a apegarnos a los recién nacidos y a querer ayudarles a sobrevivir”.

Box Lab / Shutterstock.com

Como verás, el placer y la ternura que sentimos cuando sostenemos o vemos a un bebé fue la ingeniosa respuesta que la evolución dio para asegurarnos de que nuestra especie sobreviva.

¿Conocías este curioso detalle de los bebés?

Fuente: Woman's Health

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