La escalofriante historia de una mujer que ocultó su embarazo y cometió una atrocidad inenarrable

Familia y niños

May 11, 2019 00:31 By Fabiosa

El maltrato infantil es un flagelo que todavía prevalece en amplios sectores de la sociedad y que no discrimina en términos de clases sociales. Millones de niños en todo el mundo siguen siendo víctimas de todo tipo de vejaciones en los ámbitos en los que, en teoría, deberían estar más protegidos, como su hogar o la escuela.

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Las estadísticas hablan de un aumento en los casos de maltrato infantil, aunque muchos lo atribuyen a que ahora es una problemática que se denuncia y que no se esconde detrás del secreto familiar. Los expertos señalan que hay varios factores que pueden incrementar las posibilidades de que un niño sea víctima de ultrajes en el seno doméstico y una de ellas es ser producto de un embarazo no deseado.

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Diferentes organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS) coinciden en que forzar a una mujer a llevar a término un embarazo no deseado deja graves secuelas psicoemocionales que afectan negativamente la relación de una madre con su hijo. Debido al estigma social que existe en torno a la interrupción voluntaria de la gestación en muchos países, muchas mujeres se enfrentan a la disyuntiva de recurrir a prácticas clandestinas que ponen en peligro su vida o a llevar a término un embarazo con el que no han entablado ningún tipo de vínculo afectivo.

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Como consecuencia, las madres que terminan por dar a luz a un hijo no deseado son mucho más propensas a maltratar a su progenie. Si bien en la mayoría de los casos esto suele traducirse en castigos corporales, maltrato psicológico y negligencia, también existen casos mucho más graves que terminan en parricidio. Historias como la de Hannah Cobley, una británica de 29 años, ilustran esto a la perfección.

Una madre acusada por la muerte de su bebé en #Leicestershire comienza su juicio hoy. Hannah Cobley de 29 años de Broughton Road en Stoney Stanton se enfrenta a la corte de Leicester . Ella niega haberle quitado la vida a un niño de 8 meses que fue encontrado en una casa en #Hinckley el pasado abril. 

La mujer quedó embarazada en 2017, pero se lo escondió a su familia y amigos, por lo que nadie pudo bridarle ayuda o contención. Cobley tuvo un parto prematuro en un baño mientras se encontraba sola y, tras golpear al bebé, lo abandonó a la intemperie, donde finalmente murió horas después. Las autoridades conocieron el caso luego de que Cobley tuviese que ser internada por complicaciones con su puerperio y, desde entonces, espera que inicie el juicio en su contra.

Inicia el juicio contra Hannah Cobley por el asesinato de su bebé recién nacido.

Esta tragedia pone el foco en las graves consecuencias que traen aparejados los embarazos no deseados tanto para las mujeres gestantes como para sus hijos. Estas se ven amplificadas por un contexto cultural que admite el maltrato físico como método discipliario y que no ofrece ningún tipo de contención para las mujeres que no desean llevar un embarazo a término.

Si bien el caso de Cobbley es un ejemplo extremo, existen recomendaciones y guías que ayudan a identificar el maltrato intrafamiliar para que pueda ser denunciado y que las autoridades pertinentes puedan intervenir.

Los niños maltratados pueden presentar estas señales:

  • Marcas físicas reiteradas (moretones, quemaduras, huesos rotos, etc.)
  • Cansancio o apatía constantes
  • Cambios en la conducta en el ámbito escolar sin explicación aparente
  • Conductas agresivas
  • Actitud hipervigilante
  • Comportamientos de índole sexual inapropiada para la edad del niño

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Por su parte, los padres maltratadores pueden mostrar los siguientes rasgos:

  • No mostrar interés por el niño
  • No participar de citas o reuniones escolares
  • Humillar y despreciar al niño en público
  • Referirse al niño como si fuese un objeto
  • Abusar de sustancias tóxicas
  • Justificar el uso de castigos físicos y autoritarios que no son apropiados.

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Si bien estas listas no son exhaustivas y no son indicadores inequívocos de maltrato, suelen servir como una guía para identificar patrones de conducta que pueden estar escondiendo situaciones mucho más serias en el ámbito familiar. Sin duda, es responsabilidad de todos mantenerse atentos a las señales para poder intervenir y ayudar a los niños, que son los más vulnerables.