ENTRETENIMIENTO

Paulina, hija mayor de Enrique Peña Nieto, cumplió 24 años, pero su fiesta dejó mucho qué desear

October 7, 2019 19:16

Este mes comenzó de una manera muy especial para la familia de Enrique Peña Nieto, ya que su hija mayor, Paulina, cumplió 24 años el 3 de octubre pasado. La joven se ha hecho bastante popular en las redes sociales y, como era de esperarse, compartió muchas imágenes de la pequeña fiesta que realizó para festejar su aniversario de nacimiento.

Pese a ser casi una gran celebridad en Instagram y la hija del exmandatario de México, Paulina tuvo un festejo bastante tranquilo y para nada ostentoso. La joven, de hecho, comenzó su día especial cenando en un restaurante, en donde recibió su primer pastel de cumpleaños. Su novio, Fernando Tena, fue su acompañante estrella y, por supuesto, la saludó con mucho cariño.

Paulina Peña Pretelini / Instagram

A través de las redes sociales, Paulina recibió un sinfín de felicitaciones y, por supuesto, ella no dudó en agradecer cada muestra de cariño que le llegó en su día:

No quiero dejar de darle las gracias a cada uno por sus mensajes que me han mandado hoy, todos mis amigos. Poco a poco iré contestando cada mensaje, pero les quiero decir que estoy muy agradecida. Me siento muy bendecida por tenerlos en mi vida y, bueno, solo darles las gracias.

Su padre, por otro lado, no aparece en ninguna de sus fotografías y, por lo visto, no pudo presentarse a la celebración de su hija. Sin embargo, eso no significa que se haya olvidado de su niña, pues tan pronto como la joven regresó a su hogar, se encontró con el mejor regalo de todos.

Paulina Peña Pretelini / Instagram

Enrique Peña Nieto le había dejado un globo de “feliz cumpleaños”, un pastel enorme decorado con 24 velitas y una hermosa tarjeta con un perrito, ya que, según parece, Paulina ama a estos animalitos.

Aunque Enrique no haya podido asistir a la fiesta de su hija, es claro que él la ama con todo su corazón y que conoce muy bien sus gustos. La joven recibió su cumpleaños rodeada de mucho amor y cariño y, si bien su festejo fue simple y sin lujos, no cabe duda de que pasó el mejor día de su vida.