ENTRETENIMIENTO

Un viaje en el tiempo: la admirable trayectoria de Raphael durante sus 60 años de éxitos

January 8, 2020 19:16

Pocos artistas tienen el honor de volverse inmunes al tiempo y permanecer en el gusto del público por décadas, a pesar de los cambios en modas y gustos. Son muchos menos los que pueden presumir tener un disco de uranio por vender más de 50 millones de copias de un solo álbum, como solo lo han hecho Michael Jackson, AC/DC y Queen. Pero es posible. Conozcamos más del hombre, de la leyenda, del único e incomparable Raphael.

Sus inicios.

Su nombre real es Miguel Rafael Martos Sánchez. Cambió la “f” de su nombre más tarde para que pudiera leerse igual en muchos idiomas, pues siempre supo que sería grande, aún desde los 3 años cuando empezaba su carrera en Linares, su ciudad natal, por la cual recibiría desde edad temprana los sobrenombres de “Ruiseñor de Linares”, “El Niño de Linares” o “El Divo de Linares”, gracias a su voz prodigiosa que le permitió ganar concursos y volverse solista del coro infantil en el que cantaba desde los 9 años.

Adolescencia y primeros éxitos.

Empezó su carrera profesional a los 16 años y desde entonces, decidió nombrarse “Raphael”. A pesar de su edad, consiguió posicionar grandes éxitos por su voz única. Al poco tiempo comenzaron a llegar los reconocimientos, cambios de sellos discográficos y con ellos, el turno de conocer a Manuel Alejandro, quien se convertiría en uno de sus compositores más importantes y parte vital de su fama.

Su trayectoria despegó como la de pocos, y en unos años, se encontraba en una gira mundial que lo llevaría por Europa, América Latina y la Unión Soviética, para rematar en el Madison Square Garden con un concierto que duró casi tres horas, frente a nada menos que 45000 espectadores ansiosos por escucharlo en vivo y corear sus canciones al unísono.

Reconocimiento mundial.

Para los años 70, Raphael ya era una estrella consagrada con giras mundiales de éxito arrasador y temas famosos que incluían canciones típicas del folclor hispanoamericano las cuales, en su voz, se convirtieron en los temas más escuchados del momento, pero sin duda, lo más importante para él, fue conocer a Natalia Figueroa, quien se convertiría en su esposa y su mayor apoyo para continuar con su carrera por más de seis décadas.

Además de cantar en varios idiomas, que incluyen inglés, italiano y francés, Raphael incursionó en televisión y cine, donde arrasaba de igual forma con sus interpretaciones, por lo que para los años 80, era difícil que alguien no hubiera escuchado hablar del cantante.

Mientras más crecía su carrera, no dejaban de perseguirlo los rumores de homosexualidad que hasta la fecha desmiente, pues asegura que sus ademanes son propios del personaje que creó para la vida pública, y afirma que la letra de sus canciones es susceptible de interpretarse a gusto del receptor, mas no implica que el quisiera enviar mensajes ocultos con su música.

Retiro temporal.

A principios de los 2000, la edad empezaba a pasar factura por las noches de concierto, por lo que después de una vida libre de vicios, empezó a buscar la bebida para relajarse y poder dormir sin esperar que desarrollaría hepatitis B y posteriormente, sería necesario un trasplante de hígado para salvar su vida, el cual lo obligó a desaparecer de los escenarios una temporada mientras se recuperaba.

Regreso triunfal.

Luego de la decaída en su salud y popularidad, Raphael tuvo tiempo de recargar energías y tomar su segunda oportunidad con ambas manos para seguir su evolución musical, presentar nuevo material y volver a la televisión con tal de recordarle al mundo que se encontraba más vivo que nunca y no piensa ausentarse otra vez de los medios mientras el cuerpo se lo permita.

Actualidad.

Ya no tiene el mismo brío de antes frente al escenario por precaución, pero su voz sigue intacta, así como su pasión por la música y el cine, por lo que sigue emprendiendo grandes giras mundiales con sonidos nuevos para retener al público joven que parece encontrar en sus letras de antaño, la comprensión que no existe en las canciones modernas, por lo que sigue adelante, lanzando éxitos y agotando fechas en cada lugar donde se presenta.


A pesar de todos sus logros, es un hombre de familia tranquilo, que goza de pasar domingos en casa, charlando sobre sus planes y esperando la siguiente fecha de conciertos en su agenda para regresar al personaje que por más de sesenta años ha cautivado a generaciones enteras con sus éxitos, y que seguirá haciéndolo mientras tenga fuerza para recordarle a sus seguidores que Raphael, solo hay uno.