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El último adiós: Emma Coronel, sonriente y con joyas carísimas, presidió la condena de El Chapo

July 18, 2019 21:32

Después de ser declarado culpable en febrero por todos los cargos que se encontraron en su contra, Joaquín Guzmán recibió hace un día su sentencia, que lo condena a pasar el resto de su vida en prisión, más una multa de casi 12 700 dólares como castigo por todos los delitos que cometió.

No obstante, a lo largo de este proceso jurídico tan extenuante que ha vivido El Chapo, la persona que ha terminado por acaparar los reflectores es su última esposa, Emma Coronel, quien a pesar de ser 32 años más joven que su marido, ha permanecido atenta a cada paso de los juicios que ha enfrentado Guzmán.

Coronel iba siempre bien vestida con un estilo sobrio, lista para darle todo el apoyo a El Chapo sin llamar la atención en la medida de lo posible, mas todo cambió el día en que se dictó la sentencia a Guzmán, pues Emma sorprendió con un cambio de imagen que la llevó a aclarar el color de su cabello y ataviarse con joyas valuadas en más de 75 000 dólares.

Getty Images / Ideal Image

Muchos empiezan a pensar que sus accesorios fueron una última declaración de amor al Chapo, puesto que pertenecen a la colección Love de Cartier, cuyo lema pareció sentarle a la perfección a Emma en esos momentos:

¿Hasta dónde llegarías por amor? Ignorar los convencionalismos, ir más allá de los límites, imaginar una realidad, transformándolo todo y vivir una pasión. Para que cada día sea una declaración, debes ser inolvidable: atrévete a sellar tu amor con Cartier.

Getty Images / Ideal Image

Testigos de la audiencia en la que se dio a conocer la condena, aseguran que El Chapo pasó el tiempo distraído, contemplando por última vez a su esposa y enviándole besos de vez en cuando, los cuales en ocasiones ella se atrevía a responder. Otro acto que hizo a Emma llevarse toda la atención durante el juicio. A su salida, se le vio tranquila y hasta sonriente a pesar de que no volverá a ver a su marido.

Coronel y El Chapo se conocieron hace más de 12 años, mientras Guzmán permanecía escondiéndose luego de su primera fuga en 2001. Para Emma, todo comenzó con una amistad que se convirtió en un noviazgo y, más tarde, en un matrimonio discreto del que nacieron las gemelas María Joaquina y Emali, las únicas visitas permitidas para El Chapo a lo largo de su condena.

En las pocas entrevistas que ha concedido Emma Coronel, confiesa que no se siente como mandre soltera y reconoce que desde el principio se dejó conquistar por el poder del nombre del Chapo, al cual sigue siendo fiel, mostrándose impasible en los juicios contra el hombre al que no verá jamás, pero que mientras cumple su condena, tendrá el corazón de la mujer que se mantuvo firme a su lado hasta el último momento.