Ella vino al mundo sin brazos, pero es cinturón negro en karate, piloto de avión y una gran surfista

Celebridades

June 19, 2018 19:41 By Fabiosa

Jessica Cox es una mujer que nació sin brazos en Arizona, Estados Unidos. Ella nunca ha dejado que su discapacidad se interponga en su camino. Por ello, a sus 35 años, su historia es una fuente de inspiración para todos en el mundo.


Aunque su raro defecto de nacimiento hizo que Jessica usara prótesis de brazos, la estadounidense tomó una decisión muy polémica entre sus familiares al dejar de usarlas a la edad de 14 años. Esta determinación, en sus propias palabras, "cambió mi vida":

Me hizo darme cuenta de que estaba tratando de ocultar mi diferencia y de hacer que mi vida fuera normal.

 

Jessica se dio cuenta de que sus pies podían tener la misma utilidad que un par de manos. En este sentido, se dio a la tarea de aprender a realizar tareas muy simples como comer, conducir y maquillarse, así como también se propuso realizar cosas más difíciles como nadar, tocar el piano e, incluso, se convirtió en la primera persona sin brazos en ganar un cinturón negro de la Asociación Americana de Taekwondo.


Jessica atribuye su increíble determinación a su madre, quien le enseñó a no rendirse cuando se enfrentaba a un desafío:

Mi mamá me motivó con cada actividad y estuvo allí en todos mis logros, cuando fijé mis metas y fui capaz de lograrlas, hubo un nuevo nivel de confianza.

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Otra de las habilidades más resaltantes de Jessica es saber volar un avión. El hecho de convertirse en piloto no siempre estuvo en su mente, pero un viaje con un piloto de caza en un avión monomotor cambió todo para Jessica.

 

Después de mucho entrenamiento, Jessica obtuvo su Certificado de Piloto Deportivo Ligero en el 2008. También posee el récord mundial Guinness como la primera persona sin brazos en el mundo en obtener una licencia de piloto.

Jessica pilotea el avión con gran destreza. Usa uno de sus pies para manipular los controles, mientras que con el otro lleva la dirección de la nave con gran delicadeza. Sin embargo, su increíble historia no termina ahí; pues Jessica también es una oradora que viaja por todo el mundo con su esposo, Patrick, y usa su historia para inspirar a otros con discapacidades. Esto es lo que la chica piensa sobre su labor:

Siento que mi mensaje es aún más importante cuando descubro los estigmas que experimentan las personas con discapacidades. Hago lo que hago porque me encanta hacerlo y no me rindo.

 

En definitiva, al escuchar historias tan maravillosas como la de Jessica, lo primero que viene a la mente de cualquier persona es que no hay nada imposible en este mundo.

Fuente: Daily mail

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